En estos días, el insomnio se hizo mi amigo. Sin yo invitarlo llega cada noche puntual a eso de las tres de la mañana, de primera le decía que no era bienvenido, pero es tan insistente que al final me rendí.
Ahora solo lo dejo entrar y platicamos de tantas cosas, le cuento mis miedos y temores, a veces nos reímos de mis anécdotas.El insomnio lleva tantos dias conmigo que se ha vuelto mi amigo íntimo, pasamos tanto tiempo juntos que el sueño se ha puesto celoso.
A veces le digo que se valla que deseo compartir con mi amigo el sueño, pero luego me siento culpable o quien sabe, talvez, sea que lo extraño un poco.
Susan Kaley
No hay comentarios:
Publicar un comentario